viernes, 28 de marzo de 2014

el teatro del Oprimido es una metodología teatral desarrollada por Augusto Boal en los años `60-70 inspirándose en los escritos de Paulo Freire, reconocido pedagogo brasilero dedicado a la Educación Popular, autor entre otros, de Pedagogía del Oprimido. Paulo Freire propone espacios de educación democrática, no verticalista, en la que el conocimiento circula y se construye entre educadores y educandos. Entiende que nadie puede liberar a nadie y nadie puede liberarse a sí mismo, pues los hombres sólo pueden liberarse en comunión. En concordancia con estas ideas, el Teatro del Oprimido ofrece un conjunto de técnicas teatrales y de juego para promover la participación activa de los interesados en su propio proceso de liberación. Entre estas técnicas, el Teatro-Foro es la más conocida y usada para la intervención social. Mientras que “las élites consideran que el teatro no puede ni debe ser popular, nosotros pensamos que el teatro no sólo debe ser popular, sino que también debe serlo todo lo demás; especialmente el Poder y el Estado, los alimentos, las fábricas, las playas, las universidades, la vida.” Por eso avocamos un Teatro del Oprimido no sólo destinado a actores sino a “todo el mundo”, ya que supone que el teatro y la teatralidad son inherentes al ser humano pues éste es el único que tiene la capacidad de verse y reconocerse actuando en la cotidianeidad de la vida, siendo actor y espectador al mismo tiempo puede repensarse a sí mismo y a sus acciones A través del juego, la improvisación y la construcción colectiva y la intervención de las escenas por parte del público, el Teatro del Oprimido promueve y facilita la reflexión sobre la realidad que nos rodea. El Teatro-Foro especialmente propone romper con la división entre actores y espectadores, dándole paso a la figura de espect-actor. Se trata de producir y representar escenas en donde se perciban claramente problemáticas sociales/situaciones de opresión, que pueden ser intervenidas por el público que participa activamente en la solución o ruptura de las situaciones opresivas. La metodología de trabajo se constituye en una reflexión y construcción comunitaria no sólo a través de la palabra, sino desde la acción, permitiendo el ‘ensayo’ nuevas realidades. Las técnicas del Teatro del Oprimido por lo tanto, nos ofrecen herramientas para analizar la realidad en la que vivimos, sus problemáticas y posibles soluciones. Por ello además se convierten en una estratégica pedagógica para docentes de la educación formal y no formal. El juego y la teatralidad facilitan la enseñanza, la reflexión y la participación activa de los alumnos en el proceso de enseñanza-aprendizaje.


No hay comentarios: