martes, 25 de agosto de 2009

Buenos Aires, 25 de agosto de 2009

Invitación especial

A los amigos del Gomero:

El jueves 27 de agosto, luego de la cena en el gomero y en un esfuerzo de producción nunca alcanzado por nosotros, presentaremos hacia la medianoche un espectáculo único en nuestras vidas. Esa noche tendremos sobre el cielo de las Barrancas dos lunas: una, la inveterada y perseverante luna que gira alrededor de nuestro convulsionado planeta desde siempre y la otra: el planeta Marte, que en su afán de acercarse a nuestro mundo, trayéndonos quizás algún mensaje que deberemos seriamente interpretar, adoptará visualmente el tamaño de la primera para imitarla. “Ambas” se juntarán por un rato, dialogarán unos minutos y se separarán hasta el 2287, año en que retornará para constatar si tuvimos en cuenta el mensaje que nos dejará el jueves.
Con toda la gente del Gomero gestionamos la puesta en escena de este fenómeno celestial y exclusivo y queremos compartirlo con todos los amigos del comedor de Barrancas. Además, para facilitar la concurrencia de los que nos quieran acompañar en la espera de este espectáculo, que seguramente no volveremos a ver (salvo el gomero que es capaz de resistir un par de siglos más), hemos intercedido para que la temperatura de esa noche especial sea verdaderamente primaveral.
A los que puedan acompañarnos les sugerimos que traigan el equipo de mate o termos con café, algunos bizcochitos, un vino, alguna guitarra…lo que se les ocurra.
A los que no puedan venir les pedimos que eleven su vista al cielo junto a los que estaremos en el gomero y lean el mensaje que nos trae este planeta andariego. Es muy probable que ese mensaje sea un mandato de paz, de justicia y sobre todo, de amor para nuestro mundo. Es lo que más se está necesitando.
Todo el dolor que vemos en nuestros hermanos que vienen al comedor, producto de la injusta condena a que los sometió este sistema cruel que genera la triste pobreza para millones de personas y una escandalosa riqueza para unos pocos, no sería tan visible y hasta podría no existir tanta desigualdad si reinara la Justicia.
Ojala pudiéramos leer ese mensaje. Sería fantástico que nuestros queridos descendientes, cuando vuelva Marte dentro de 178 años, los encuentre en un mundo sin guerras, sin contaminaciones, con igualdad de posibilidades, respirando el aire puro de la paz y del amor.
Es un deseo para los que sufren ahora y para que no sufran los hijos de nuestros hijos.
Hasta ese encuentro maravilloso!!
Saludos.-

comedoresdebelgrano@gmail.com

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